Subject: Contra todo pronóstico
No abundan las noches
en las que
a eso de las once
sientes la necesidad
de salir y emborracharte
solo en un bar
cualquiera
y el caso es que por pereza
o simple comodidad
terminas metiéndote a la cama
con un libro
como es costumbre
y a eso de las dos
cansado de leer
cierras sus páginas
y prescindes
de una de las almohadas
y apagas la luz tenue
de la lámpara
para luego recostarte
sobre tu lado izquierdo
convencido
de que en pocos minutos
te habrá vencido el sueño.
Pero esta vez
contra todo pronóstico
no hay manera
de modo que decides
levantarte nuevamente
y sacar del mueble bar
esa vieja botella de VAT 69
de las que antaño
te regalaba tu patrón
con la cesta navideña
y te sirves varios tragos
mientras fumas y oyes
con indiferencia el tic-tac
del reloj de la cocina
en la madrugada
a la vez que observas
los platos por fregar
y las migajas de pan
dispersas sobre el mármol
sin poder desembarazarte
del pensamiento
que te quita el sueño.
y aunque
hasta cierto punto
no es tan malo
el hecho
de no ajustarte al perfil
ni reunir los requisitos
mínimos para optar
a un miserable empleo
que te permita salir adelante
no puedes negar
que la cuestión te empieza
a preocupar bastante.
y es entonces cuando
estableces relación
entre lo que te sucede
y las palabras
del poeta al que veneras
y de quien no eres más
que un triste imitador.
solo entonces te das cuenta
de que es cierto aquello
de que hay que estar muy
desesperado para escribir
un poema cuya validez,
por cierto, quisieras constatar
a la mañana siguiente
o en cualquier otro
momento que más da.
en las que
a eso de las once
sientes la necesidad
de salir y emborracharte
solo en un bar
cualquiera
y el caso es que por pereza
o simple comodidad
terminas metiéndote a la cama
con un libro
como es costumbre
y a eso de las dos
cansado de leer
cierras sus páginas
y prescindes
de una de las almohadas
y apagas la luz tenue
de la lámpara
para luego recostarte
sobre tu lado izquierdo
convencido
de que en pocos minutos
te habrá vencido el sueño.
Pero esta vez
contra todo pronóstico
no hay manera
de modo que decides
levantarte nuevamente
y sacar del mueble bar
esa vieja botella de VAT 69
de las que antaño
te regalaba tu patrón
con la cesta navideña
y te sirves varios tragos
mientras fumas y oyes
con indiferencia el tic-tac
del reloj de la cocina
en la madrugada
a la vez que observas
los platos por fregar
y las migajas de pan
dispersas sobre el mármol
sin poder desembarazarte
del pensamiento
que te quita el sueño.
y aunque
hasta cierto punto
no es tan malo
el hecho
de no ajustarte al perfil
ni reunir los requisitos
mínimos para optar
a un miserable empleo
que te permita salir adelante
no puedes negar
que la cuestión te empieza
a preocupar bastante.
y es entonces cuando
estableces relación
entre lo que te sucede
y las palabras
del poeta al que veneras
y de quien no eres más
que un triste imitador.
solo entonces te das cuenta
de que es cierto aquello
de que hay que estar muy
desesperado para escribir
un poema cuya validez,
por cierto, quisieras constatar
a la mañana siguiente
o en cualquier otro
momento que más da.

vigier
Show profile
Link to this post