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Drumming
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Esteban #1
Member since Oct 2007 · 91 posts · Location: Alcorcón
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Subject: Steve Reich
http://es.youtube.com/watch?v=AefxK3CSHe0&feature=rela…

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Pablo (Moderator) #2
Member since Jun 2006 · 545 posts · Location: Madrid
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Hay que reconocer que tienen una precisión impresionante. Pero... Es un martillo escuchar los vídeos completos. Pum pum pum pum pum...
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Esteban #3
Member since Oct 2007 · 91 posts · Location: Alcorcón
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Subject: Un ramo de flores minimalista
Parece que la precisión no sirve de mucho si la obra resulta pesada. Tengo que reconocer que mucha gente opina como tú sobre esta música, me dicen que es demasiado repetitiva, demasiado simple, que parecen ejercicios de aprendizaje para principiantes (Piano Phase). En realidad no resulta nada simple cuando uno se molesta en escucharla con extrema atención, para descubrir su lenta evolución, como se entremezclan las percusiones para originar un nuevo patrón, como se van distanciando progresivamente las percusiones sincronizadas hasta originar un ritmo nuevo (fase, desfase), el oído reestructura (como en las ilusiones ópticas en las que vemos el objeto ahora cóncavo, ahora convexo) los sonidos en grupos nítidos que nuevamente se desestabilizan, etc., etc.; basta.
    Pero estas explicaciones ridículas y abstractas dejarán indiferente a cualquiera seguramente, y es posible que incluso comprendiendo su estructura y descubriendo sus matices sutiles te desconcierte, aburra o irrite minuciosamente (hay una anécdota divertida sobre una mujer gritando y blandiendo un zapato para que pararan la música cuando interpretaban Four Organs en el Carnegie Hall). La música no se comprende racionalmente, se siente. Yo la siento. Drumming, con su hora aproximada de duración, es sin duda para mí una obra maestra, qué digo, un calmante contra el mal del ajetreo cotidiano y un oasis. Inútil intentar explicar lo agradecido que estoy a Steve Reich por su música.
    Recuerdo la primera vez que escuché algo de este compositor, ¡mientras hacía la compra!, sin prestar demasiada atención, me estaba resultando algo insulsa y cansina la música, y era precisamente una de sus mejores obras, Music for 18 musicians, pronto la olvidé, o creí olvidarla. Poco después la escuchaba todos los días por la noche, religiosamente, en una atmósfera encantada. El oído tiene sus razones que la razón desconoce.
    Es curioso el efecto que produce su música, una especie de hipnosis. Como un mantra. No para todos los oídos, menos para los apresurados y amantes de lo efectista, destaca por su sobriedad y solidez, la pureza de la sencillez lograda. Qué más. Nada. Palabrería.
    Para mí hay dos formas ideales de escuchar esta música: una es tumbado sobre la cama, boca arriba, inmóvil, con los ojos cerrados, las manos sobre el pecho con los dedos entrecruzados. Entonces, no siempre -a decir verdad raras veces- comprendo el comentario de David Byrne sobre Drumming:

“Cuando música de esta clase se conecta con uno física y neurológicamente tiene el efecto de generar un sentido de trascendencia”

    La otra forma es caminando, ajustando el paso a la cadencia del ritmo en mis largos paseos. Esta música (llamada minimalista por muchos, aunque el propio Steve Reich no se reconozca en esa etiqueta) produce su efecto sobre un fondo de repetición, con variaciones casi imperceptibles a veces. El paso homogéneo se ve inducido por el sonido, las variaciones pueden equipararse con las sensaciones e impresiones cambiantes a lo largo del paseo, mientras andamos: un paso detrás de otro, detrás de otro, detrás de otro, detrás de otro, detrás de otro, detrás de otro, detrás de otro, detrás de otro, detrás de otro, detrás de otro, detrás de otro, detrás de otro, detrás de otro, detrás de otro, detrás de otro, detrás de otro, detrás de otro, detrás de otro. El final suele ser brusco, te paras, la música se detiene, el paseo no tiene por que ser aburrido o pesado, a pesar de sus pasos iguales o muy parecidos, la música tampoco, es relajante y terapéutica.
    En vista de tu comentario, Pablo, no voy a recomendarte más piezas de Steve Reich (por ejemplo esta joya: Music for mallet instruments, voices, and organ). He leído algunos comentarios sobre su música en distintos lugares, desde los que retan a escuchar completo Music for 18 musicians de un tirón, hasta los que lo tienen por uno de los raros creadores e innovadores genios contemporáneos.
    Donde en el vídeo los músicos cortan bruscamente con los palillos en alto (efecto impresionante, sorprendente y hasta cómico) la obra continúa en el segundo movimiento sin solución de continuidad. Ese paso gradual y ronroneante del primer al segundo movimiento es maravilloso en todo, mágico.

    Gracias, Pablo, de todas formas, por expresar tu opinión sinceramente. Sí, es una música difícil, tanto para ejecutarla como para escucharla y comprenderla.
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